El euroescepticismo de las generaciones españolas

La agenda para Europa que redactó Ursula Von der Leyen tras ser investida presidenta de la Comisión europea, en 2019, empezaba así:

Para la generación de mis padres, Europa era una aspiración a la paz en un continente que llevaba demasiado tiempo dividido.

Para mi generación, Europa es una aspiración a la paz, prosperidad y unidad que construimos a través de nuestra moneda única, la libre circulación y la ampliación.

Para la generación de mis hijos, Europa es una aspiración única.

Sin embargo, en 2016 tuvo lugar el Brexit, y las personas votaron en función de su edad de la siguiente manera:

Gráfico 1

Respuestas a la pregunta «¿Qué votó usted en el referéndum sobre el Brexit?», por edad

Fuente: Statista.

Von der Leyen tenía 58 años en 2016. Es decir, en Reino Unido, tanto su generación como la de sus padres votaron a favor de abandonar la UE. Solo acertó para la generación de sus hijos.

¿A qué se debe esta mayor preferencia por el Brexit entre las personas mayores en Reino Unido? Según Fox y Pearce (2018), es fruto de una combinación de factores que han ido influyendo en las experiencias formativas —aquellas que se tienen durante la juventud, y que marcan las actitudes y comportamientos futuros, a veces llamadas también «años impresionables» (Sears, 1983)—, como los mayores niveles de seguridad económica, la mejora en el acceso a la educación, o el aumento de capital humano y económico. Esto hace que las nuevas cohortes —grupos de personas nacidos en un periodo determinado, también llamadas generaciones— más recientes sean menos euroescépticas.

Si bien los anteriores elementos producen efectos de generación, pues hacen que cada generación mantenga unas actitudes estables el resto de su vida, en el mismo trabajo señalan que esto se combina con efectos de edad: en toda generación aumenta el euroescepticismo a medida que las personas envejecen. Esto se debe a que las personas jóvenes, al no tener responsabilidades familiares, carreras establecidas o haber establecido raíces en un lugar concreto, pueden beneficiarse más de las ventajas que ofrece la UE, como la libertad para viajar, trabajar, estudiar y vivir en otro país europeo (Down y Wilson, 2013).

Estas dos explicaciones —el aumento de la seguridad material con el paso de los años como consecuencia del desarrollo económico, y el mayor beneficio que obtienen de la construcción europea los jóvenes— son extrapolables al caso español. Siendo así, debería ser posible observar en España los mismos fenómenos que en Reino Unido. Por tanto, se pueden anticipar dos hipótesis:

1: el euroescepticismo es menor entre las cohortes españoles nacidas más tarde.

H2: a medida que envejecen las cohortes, se vuelven más euroescépticas.

Para poner estas hipótesis a prueba, utilizamos los datos para España de la Encuesta Social Europea (ESS, por sus siglas en inglés), y mediremos el euroescepticismo con una pregunta en la que se pide a los entrevistados que se sitúen en una escala del 0 al 10, siendo 0 «La integración ya ha ido demasiado lejos» y 10 «La integración debería ir más lejos». En cuanto a las cohortes, han sido divididas en grupos de diez años: nacidos entre 1950 y 1959, entre 1960 y 1969…, excepto las cohortes nacidas en 1939 y antes, y a partir de 1990. Esto da lugar a un total de siete cohortes.

El gráfico 2 sintetiza la media de las respuestas de las distintas cohortes en cada oleada de la ESS realizada entre 2000 y 2016[1]:

Gráfico 2

Evolución de la media de posicionamiento en una escala en la que 0 es «La integración ya ha ido demasiado lejos» y 10 «La integración debería ir más lejos», por cohortes

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la ESS para España.

El gráfico parece desmentir nuestras hipótesis:

H1: no existe un efecto de cohorte perfectamente regular, por el cual las generaciones sean menos euroescépticas cuanto más tarde hayan nacido. Sin embargo, sí es cierto que las dos cohortes más mayores son claramente las más euroescépticas.

Se aprecian mejor las diferencias en el gráfico 3, en el cual se muestra la media interanual del euroescepticismo de cada cohorte:

Gráfico 3

Media interanual de posicionamiento en una escala en la que 0 es «La integración ya ha ido demasiado lejos» y 10 «La integración debería ir más lejos», por cohortes

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de la ESS para España.

H2: el euroescepticismo no aumenta a medida que las cohortes envejecen, sino que con el tiempo ha aumentado el apoyo a una mayor integración europea entre todas las cohortes. Al margen de esa tendencia, los cambios más fuertes se deben a efectos de periodo, que afectan a todas las cohortes por igual en momentos determinados, como la brusca caída del apoyo a una mayor integración ocurrida en 2008, o el fuerte aumento que siguió en 2012.

La única cohorte en la cual existe una tendencia constante es la más joven, la de los nacidos en 1990 y después, pero esa tendencia contradice la H2, puesto que va en sentido contrario a lo esperado. Además, el europeísmo en constante aumento de esta cohorte parece estar hecho a prueba de choques externos, ya que en los periodos en los que ha bajado el europeísmo entre las demás cohortes, en esta ha aumentado.

De esta forma, las explicaciones del euroescepticismo de las cohortes en Reino Unido no son aplicables a España. Es posible que las explicaciones desarrolladas para Inglaterra, si bien se basan en factores existentes en España, en realidad deban ser complementadas por explicaciones que tengan en cuenta los contextos nacionales. Quizá para poder entender mejor el caso español convendría repetir los refinados análisis de los autores citados (principalmente modelos de regresión), pero con datos para España, lo cual podría ser desarrollado en futuras investigaciones.


[1] No hay datos para 2010, pues en dicha oleada no se incluyó la pregunta utilizada aquí.

Bibliografía

Down, Ian y Wilson, Carole J. (2013). «A rising generation of Europeans? Life-cycle and cohort effects on support for ‘Europe’». European Journal of Political Research 52(4), pp. 431-56.

Fox, Stuart y Pearce, Sioned (2018). «The generational decay of Euroscepticism in the UK and the EU referendum». Journal of Elections, Public Opinion and Parties 28(1), pp. 19-37.

Sears, David (1983). «The persistence of early political predispositions: The roles of attitude object and life stage». Review of Personality and Social Psychology 4, pp. 79-116.

Publicado por Jaime Coulbois

Politólogo, estudiante del máster en Democracia y Gobierno UAM en el marco del convenio de doble titulación UAM-Sciences Po Bordeaux, y becario de formación en el Centro de Investigaciones Sociológicas.

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